Relámpagos costeros

¿Jugar a videojuegos en la nube es malo para el medioambiente? (Mi intuición, a menudo equivocada, no acaba de entenderlo)

¿Nos hemos librado de una buena y evitado un síndrome de Kessler?

¿Se adelantó el promotor inmobiliario del Mazinger Z de Tarragona a los propios japoneses que sólo ahora sacan un Godzilla gigante como atracción de feria?

No tengo respuesta para esas preguntas, pero sí puedo intentar orientar a los que se decidan a disfrutar del Festival de Sitges de este año, ya que este año tiene un formato streaming que no tiene todas las películas, pero que nos permite ver cine poco habitual con toda comodidad desde nuestro hogar. Este fin de semana acaba, pero aún hay tiempo de ver alguna. Yo me he visto unas cuantas:

  • “Meow or Never”, un simpático corto en stop motion sobre un gato astronauta. Cumplió su función de verificar que el streaming funciona con un riesgo reducido de 1€.
  • “Benny Loves You”, un slasher con muñecos infernales británico de bastante pobre factura narrativa. Cuela alguna risa, tiene gore a mansalva, pero poco más.
  • “Psycho Goreman”, (que ya no se puede ver en streaming por algún tema legal) algo así como un cruce entre Hellraiser y la niña de Catalana Occident que entretiene y divierte con dosis razonables de violencia y gore. Se queda uno con la sensación que se podía haber aprovechado más una premisa tan original y hay un par de piezas que chirrían un poco, pero un producto la mar de disfrutable.
  • “Vicious Fun”, una de asesinos en serie con sentido del humor y un planteamiento inicial la mar de bien encontrado y original. Muy bien ejecutada y con actores bastante buenos, seguramente mi preferida de las que he visto.
  • “Mandibles”, de Quentin Dupieux, un director francés aparentemente de culto con legión de seguidores. Se trata de una especie de Dos Tontos Muy Tontos con monstruo, con algún toque gracioso, Adèle Exarchopoulos (la Adèle de La Vida de Adèle) como secundaria robaescenas y algún momento divertido, pero a mí me ha dejado más perplejo que otra cosa.
  • “The Mortuary Collection”, unas historias cortas enlazadas estilo Cuentos de la Cripta, pero con el Kurgan de Los Inmortales como narrador/funerario. Impecable factura, un par de buenas ideas y mucha mala leche, como mandan los cánones del cine de terror más gamberro, inconformista y divertido.
  • “Monster SeaFood Wars”, una especie de parodia del cine de monstruos japonés cruzado con ánime culinario (como “El Petit Xef” o “El Gran Sushi” en estos lares). Cutre y con actores al borde del rigor mortis (por su hieratismo- parecen bastante saludables), tiene algunas risas pero es de esas películas que sólo se disfrutan cuando uno no está a tope de sus cualidades mentales.

Ronda relámpago

Emulando a la mula

Podría ser que la segunda versión del protocolo BitTorrent resolviese el mayor defecto que le veo.

BitTorrent v2

Parece que se podrán “sembrar” archivos independientemente de su torrent; es decir, que si un archivo es común a varios torrents, sembrar uno de esos torrents sería efectivo para todos los torrents con el mismo archivo. Y quizá podríamos sembrar archivos en bloque.


La agencia maravillas

Tras siete temporadas, más de 100 episodios y pasar por Aranda de Duero, el primer serial de acción real del MCU toca a su fin.

La serie sigue las aventuras de, como su nombre indica, un conjunto de agentes de S.H.I.E.L.D, la omnipresente organización benévola secreta del universo Marvel.

No intentaré resumir el argumento (superhéroes y espías) ni entrar en detalle. Hay temporadas más fuertes y más flojas; en particular la última deja un excelente sabor de boca con una serie de episodios con viajes en el tiempo en la que se lo pasan pipa con topicazos de varias décadas (por supuesto, los 80 son lo mejor, pero el homenaje setentero a los uniformes clásicos de S.H.I.E.L.D en los tebeos es francamente destacable). Como todo lo Marvel, inevitablemente el rollo cósmico acaba por cansar y creo que la serie funciona mejor cuando se deja de grandilocuencias y combina con gracia el humor con los espías y los superpoderes.

El reparto es irregular; soy fan absoluto de Phil Coulson (espléndido y destacable en las películas, aquí protagonista), Melinda May (interpretada por… la Chun-Li de la peli de Street Fighter del 94) y secundarios como Enoch (el más carismático de los inexpresivos Cronicoms) o el dúo Lance Hunter/Bobbi Morse (tan buenos que los sacaron de la serie para hacer un spin-off que no fue a ningún sitio). Quizá el exceso de buenismo (y sosismo) de los buenos y la falta de villanos carismáticos son lo que impide a los agentes competir en la misma liga que Jessica Jones/El Castigador de Netflix, pero aun así, Agents of S.H.I.E.L.D ha sabido entretenernos durante unas buenas temporadas.

Sospecho que la estrategia televisiva de Marvel seguirá apostando por series de pocas temporadas, pero creo que los agentes demuestran que es posible seguir el modelo de los cómics impresos, con series que pueden mantenernos enganchados durante mucho tiempo y encadenar arcos argumentales, e ir mutando. Eso sí, no sé si el mundo está preparado para culebrones de superhéroes de 10.000 episodios (no es una exageración, Coronation Street va por el 10.107).

Pero para los que quieren aventuras con superhéroes y espías, vale la pena ver Agents of S.H.I.E.L.D.